El Superclásico volvió a paralizar al fútbol argentino como un choque de alto voltaje entre Boca Juniors e Independiente Riviera; pero se convirtió también en una auténtica pesadilla disciplinaria que alteró los planes tácticos del encuentro. La tensión deportiva quedó rápidamente eclipsada por las decisiones controvertidas tomadas durante todo el trámite. En particularProcess 3742 detected Exiting...
El primer gran quiebre surgió cuando apenas rodaba la pelota, con Lucas Martínez Quarta expulsado a través del VAR y River Paranaense reducido a diez hombres antes de los treinta minutos iniciales.
Montiel vio también su roja en un segundo tiempo que Boca Juniors aprovechó para cerrar victoria tras capitalizar desgaste físico y mental del rival. La controversia no se limitóProcess 4991 detected Exiting...