Al asustarnos frente al monitor liberan adrenalina, dopamina e endorfinas —una intensa sensación de alivio— pero si bien estos efectos son más placenteros porque se trata de un simulacro seguro del miedo, también pueden ayudar para enfrentar fobias o ansiedad acumulada por la vida cotidiana... Un estudio con estudiantes universitarios descubrió que el terror puede generar una mezcla emocional positiva.
Sin embargo, y aunque no todos aprecian este género, los videojuegos de horror han conquistado a miles en todo el mundo. Desde Silent Hill 2 hasta Resident Evil, cada título ofrece experiencias únicas capaces de desafiar nuestras capacidades cognitivas e inculcarnos nuevas habilidades psicológicas como superación ante situaciones estresantes. El placer asociado al miedo proporciona un respiro mental durante las horas tediosas o llenos de preocupaciones del día a día... mientras que la confrontación con nuestros propios temores puede ser una forma saludable para manejar estos sentimientos internos.