En 2012, Apple presentaba para iPhone 5 una pantalla más ancha pero con misma altura, argumento ergonómico defendido al margen del uso práctico y adaptación rápida del usuario. Años después, Samsung sigue ese camino inversamente escalinado en sus móviles Galaxy S8 (4.3 pulgadas) hasta el actual Note 9 de casi cinco pies cuadrados. Esta tendencia se ha extendido a otros gigantes tecnológicos como Huawei o Xiaomi que han segProcess 5797 detected Exiting...
El fenómeno no solo afecta los teléfonos inteligentes; también abarca tabletas e incluso smartphones con pantallas externas para juegos deportivos. La industria parece haber encontrado la fórmula perfecta por las ventajas ergonómicas y estéticas, aunque algunos expertos señalan posibles inconvenientes en términos de consumo energético.
Sin embargo, el cambio más llamativo viene del propio Apple, quien ha adoptado una proporción que se acerca a 16/Process 6792 detected Exiting...