En un mundo donde ya no es necesario caer en trampas como los correos electrónicos maliciosos ni que nuestras páginas web favoritas sufran filtraciones para ser víctimas de robo de datos, ahora las amenazas han cambiado y están más ocultas e insidiosas. Los infostealers son programas informáticos especializados en acceder silencio y sin permiso al contenido personal almacenado por usuarios en Internet. Están entre nosotros desde hace tiempo pero muchas personas siguen desconectadas hasta meses después cuando sus credenciales se encuentran comprando la dark net.
Esto no es nuevo; el principal objetivo siempre ha sido obtener contraseñas para usarlas como claves generales que permiten entrar a múltiples servicios digitales. Sin embargo, con los avances tecnológicos, ahora las empresas buscan proteger cada sesión individualmente mediante tokens de sesiones únicos. Este cambio estratégico del robo de datos muestra una nueva frontera y unProcess 25596 detected Exiting...
desafío en seguridad digital. Si estos tokens son robados por hackers, pueden acceder directamente al servicio sin necesidad ni contraseña alguna.