La energía solar está revolucionando rápidamente su posición mundial frente a la nucleoenergética, según datos recientes analizados por BBC con cifras del centro Ember energético británico. Durante los últimos doce meses hasta septiembre de 2026, las instalaciones solares han producido un tercio y medio (13%) más electricidad que sus homologas nuclear en todo el mundo; una evolución significativa si consideramos que hace apenas diez años solo contribuía al 1% global.
En Chile se ha convertido ya desde entonces, representando el 31,1% del suministro eléctrico nacional a principios de la década actual -un crecimiento notable-, aunque aún hay desafíos como mejorar su almacenamiento para uso nocturno. La industria solar logró reducir los costes hasta ahora por encima de las cifras previstas inicialmente y superó incluso esquemas más optimistas presentados por organismos internacionales. La energía nuclear sigue siendo una fuente constante pero con un ritmo lento en comparación; mientras tanto, la generación solar muestra un ascenso exponencial que podría tener consecuencias importantes sobre el sector energético mundial.
El rápido aumento del costo-beneficio de la producción solar -hoy a veces 50% menos cara- abre posibilidades para desplazar gradualmente recursos hacia fuentes renovables. Sin embargo, se requiere aún mayor inversión tecnológica e infraestructural para aprovechar eficazmente esta nueva y versátil reserva eléctrica.