Infinity Ward fue quien puso las bases para Call of Duty original (CoD), lanzándose al vacío del género shooter y convirtiendo su debut en algo más que otro título casualmente llamado "Call of Duty". La idea era contar historias desde soldados comunes con distintas nacionalidades; pero también incorporó elementos innovadores como los mapas abiertos, donde cada jugador podía explorar libremente sin límites preestablecidos por un equipo centralizado.
El éxito llegó pronto gracias a Infinity Ward's habilidad de crear mundos complejos y jugables. En 2014 apareció CoD Black Ops II, una entrega muy popular cuyo mapa abierto se extendió hasta el mundo real (Black Friday). Treyarch tomó la serie en sus manos para Modern Warfare -la saga que transformaría las reglas del género-. Con este ciclo moderno, Activision logró vender más de mil millones dólares solo durante los primeros días de su lanzamiento; esto fue posible porque cada título presentaba nuevos elementos como sistemas in-game innovadores o modos competitivos.
La evolución continuó con Call of Duty World at War y Infinity Ward's Departure. Pero es importante recordar que estos juegos no fueron inventados por ellos solos sino también gracias a una generación de jugadores jóvenes que creció entre CoD 2 (19) y MW3 (20). El impacto en la cultura popular ha sido monumental desde entonces hasta el presente, convirtiendo al shooter online un fenómeno global donde millones se suman para participar activamente del juego real. Un detalle interesante mencionado aquí es cómo Modern Warfare transformó las reglas del género mediante elementos innovativos como los modos competitivos.