El término “híbrido” se aplica a vehículos equipados con sistemas donde coexisten múltiples propulsores utilizando distintas energías. En este caso específico, el automóvil chino utiliza tanto un motor convencional (naftero) alimentado mediante gas natural comprimido GNC, además del sistema elétrico que actúa en conjunto con la unidad térmica principal. Las tecnologías híbridas modernas incorporan dos motores principales; uno de combustión como naftero y otro impulsor eléctrico para proporcionar potencia adicional o recargar batería durante las frenadas.
Sin embargo, los sistemas más avanzados utilizados por marcas asiáticas incluyen transmisiones dedicadas a diésel (DHT), cajas de cambios especializadas diseñadas específicamente para este tipo de vehículos. Estos dispositivos tienen una relación fija entre sus marchas que permite un funcionamiento eficiente incluso al menor giro del motor principal. El uso innovador de la tecnología Miller en estos motores diesel ha permitido mejorar significativamente su rendimiento y reducir notablemente el consumo energético. Además, estas configuraciones híbridas ofrecen mayor versatilidad gracias a las múltiples posibilidades de combinar los sistemas eléctricos con diferentes tipos de ciclo como Otto o Atkinson.
Esto resulta especialmente útil cuando se necesita recuperar electricidad durante frenadas para cargar baterías sin necesariamente requerir cambios complejos entre marchas tradicionales que requieren mucho desplazamiento del motor principal. Las DHT chinas han revolucionado la industria automotriz al presentarse en vehículos populares y económicos, democratizando el acceso a tecnologías avanzadas antes reservadas solo a modelos premium. Este avance técnico no sólo mejora las prestaciones sino también reduce significativamente los costos operativos por medio de una menor consumo energético.